Tomamos el cruze para Melchor de Mencos como a los dos kilometros encontramos una carretera recta pero llena de baches, hoyos y zanjas, era como transitar por papel de lija usado. Vi un rótulo "velocidad máxima 60 km/h" - "Puta, tal vez en avioneta" exclame mascado, los pocos carros que transitabamos la "carretera" zigzagueabamos para no quedarnos atrapadas en una de esas zanjas, túmulos invertidos, trincheras... Después de unas curvas se compone el camino y justo cuando cantamos victoria entramos en un largo camino que no puede llamarse de terrazería, era (¿es?) como una mezcla de cal con yeso con tierra un polverío blanco hueso por doquier. Pasaban los vehículos levantando nubes de dicho polvo que quedaba impregnado en todo, vehículos, árboles, arbustos, malas hierbas... "¿Ques esta mierda?" dice el Gordo, "imagínense cuando llueve" dice Regis mientras nos calcinabamos y asfixiabamos dentro del picop Toyota que no tenía aire acondicionado y para protegernos del puto polvo llevabamos las ventanas cerradas. "Es como pasar de un círculo del infierno a otro" pense en los dos "caminos" previo a llegar a la frontera con Belice. Pasamos los controles migratorios de rigor, el oficial de migración, un mestizo prieto, puro paisano, ve mi pasaporte chapín e inicia su cuestionamiento en inglés con tono arrogante. No quiero clavos, y le respondo en el mismo idioma, le llevo la corriente, siempre dirigiédome a él como "officer" al fin y al cabo solo quiero ingresar a su país para fregar la pita. Nos confiscan cuatro gallos que quedaban del six-pack que llevabamos en la hielera, dejamos la tierra de la gallo para entrar a la de la belikin. Pagamos el seguro del vehículo y nos dirigimos a la Ciudad de Belice.
Una carretera de dos vías, ida y vuelta, a nuestra izquierda un río de aguas verdes y celestes cristalinas, no había necesidad de un rótulo de "Welcome to Belize" es así como el vecino país nos recibía, el Gordo, Regis y yo pensábamos en las dos mierdas de caminos con los que nosotros recibíamos a los beliceños, callados, las caras se nos caían de vergüenza.
El diferendo territorial con Belice es histórico. ¿Cómo expondrá su caso Guatemala ante la Corte Internacional de La Haya? No se, el gobierno debe informar e informar bien. No es un problema fácil de abordar, nuestra Constitución establece que cualquier decisión relevante al conflicto debe ser sujeta a un referendo, una consulta popular. O sea, los guatemaltecos debemos votar para decidir si estamos de acuerdo o no que el pleito se vaya a una corte internacional. En Belice, la cuestión no es fácil tampoco, discutir el diferendo es considerado traición a la patria.
Guatemala reclama todo el territorio del norte del Río Sarstún hasta el Río Sibún, o sea más de la mitad del territorio beliceño. El reclamo es acertado, siempre se debe apuntar a lo máximo en una negociación para procurar lograr mayores beneficios. De estos beneficios, la salida al mar Atlántico debe ser el principal. Todo el mundo ha reconocido ya las fronteras con Belice, considero sumamente difícil que nos lo concedan, pero se debe procurar un corredor directo al atlántico, de lo contrario Belice y Honduras pueden aprovecharse de aguas que bien podríamos usar para fines pesqueros y de turismo.
De nada nos sirve presentar un argumento histórico, los ingleses lo presentaron mejor que nosotros en su momento, además recurrir a la historia para resolver conflictos es como abrir la caja de Pandora, "devolvamos las tierras a sus primeros pobladores" en donde han visto que efectivamente esto se cumpla. El argumento debe ser político y contar con el apoyo de un buen bloque de países.
De nada nos sirve presentar un argumento histórico, los ingleses lo presentaron mejor que nosotros en su momento, además recurrir a la historia para resolver conflictos es como abrir la caja de Pandora, "devolvamos las tierras a sus primeros pobladores" en donde han visto que efectivamente esto se cumpla. El argumento debe ser político y contar con el apoyo de un buen bloque de países.
Divide y vencerás ha sido la máxima bajo la cual se han forjado imperios a través de la historia. Así es como los gringos nos hilvanaron a lo largo del siglo veinte, solo pongansé a pensar en todos los países latinoamericanos y las guerras entre vecinos que todos contra todos hemos tenido. Se revolvieron las aguas y el gran pescador era gringo. El conflicto no se debió ir a una instancia como La Haya, se debió haber resuelto a nivel centro o latinoamericano. Más que negociar con Belice, Guatemala debe hacerlo con los países centroamericanos y con países caribeños como República Dominicana, Cuba, Trinidad y Tobago y Jamiaca por mencionar algunos. El más importante de todos es Honduras, con ellos se puede garantizar la salida al Atlántico. No es de llevarsela de machos, así seguro nos van a pizar.
El principal argumento kontra nosotros tampoco es histórico. Se vive cada día en Guatemala: la inseguridad. El concepto de estado como gobierno se creó para que este pueda brindar seguridad a su población de toda amenaza extranjera y doméstica. Un estado que no puede brindar seguridad a su población, no vale ni mierda. Es cuestión de sentido común, hasta nuestras autoridades lo han reconocido, el control de varios departamentos de nuestro país son territorio del crimen organizado y de los narcos, tanto locales como extranjeros. Masacres en Huehuetenango, Petén y su putazal de pistas clandestinas, un tipo que reclama que liberen a su hijo y a su esposa bajo la amenaza de que hara temblar Cobán. Ya puedo escuchar el argumento Beliceño, "si no pueden poner orden en su territorio, ¿qué va a pasar con todo lo que reclaman del nuestro?" Me imagino a nuestros paisanos haciendose un queso para ver como refutan esto con hechos.
Piensa mal y acertarás... en vez de andar pensando como chingados recuperamos Belice, deberíamos de estar trabajando en no perder Huehue, Petén y las Verapaces territorios copados por narcos y mafiosos ante el miedo de la población y la ineptitud (o complicidad) de las autoridades. ¿Tan mulas son los pizados que nos gobiernan? ¿O será Belice, la Corte Internacional, la Consulta Popular, otra pantalla de humo para distraer a la mara y seguir transando nuestros recursos, nuestra riqueza y nuestros impuestos con los mejores postores?
"Cerote, ya viste que cada vez que viajamos más al norte se va poniendo más de ahuevo la chingadera? Primero Río Dulce, luego Flores, y ahora aquí" me dice el gordo mientras estamos hechados bajo una palmera en Cayo Hicaco con unas belikins bien frías, viendo pasar rubias, negras y mulatas y con la playa cristalina enfrente invitándonos a un chapuzón. "¿Sigamos a México, Chetumal y luego Playa del Carmen?" me pregunta, "Nel mano, ya me estoy quedando sin pisto, lo dejamos para la próxima." le contesto y dos días después regresamos a Guate.
No hubo una próxima, Regis se "formalizó" y el Gordo se salió de la órbita. El picop sigue ahí, esperando otra peregrinación igual a la de aquella semanasanta, a ver quien se apunta, al final Belice es nuestro... vecino.
Fuentes: los papeles de la foto, que el Rodri le huevió a su primo y yo le huevié al Rodri (pajas hombre, llevó tan solo 10 años de tenerlos prestados)
PD: Hoy en la capirucha las luces campero, aguas con el tráfico. Los dejo, mi otro yo tiene que comprar regalos.






















