No se por qué estoy aquí... ¡¡¡pero aquí estoy!!!

Saturday, January 16, 2010

¡Et tu, Rodrigo!


Soy hombre y las cosas humanas no me son extrañas. Termino así mi introducción en ese antro ficticio (o será real) ubicado en la concurrida zona 20 de la ciudad capital de la capitanía general de Centroamérica, bella y amada Guatemala. Pero no cabe duda que las cosas humanas no dejan de sorprender y arremeten contra la máxima latina ya mentada como el oleaje de un tsunami... simplemente devastador.

La verdá es que a todos nos sorprendió las revelaciones de la investigación de la CICIG que con pruebas irrefutables demuestra que Rodrigo Rosenberg orquestó su suicidio como el mejor guión de una telenovela. Algunos incrédulos aún se niegan a aceptarlo mientras otros, encolerizados, se sienten defraudados por haberle creído al autor del video que le dio al vuelta al mundo (con excepción de los rincones más pobres de este que lamentablemente son donde la mayoría de personas viven). El suicidio pueda que no, pero la forma es una cosa humana que si me es extraña: los sicarios, los teléfonos, el video.

Pero lo que en este su, mi, nuestro despepute nos parece reKontra extraño es la reacción de muchos que se dicen ser pensantes, analistas, expertos y que putas se yo que más... Yo ya lo sabía vos; yo me las olía mano; ala esque era obvio pués; desde un principio lo pensé, pero no dije nada...

Ay mis queridos patricios, ustedes que dicen saberlo todo, como aquellos que sabían y participaron en el asesinato de su otrora líder Julio César ahora me vienen con la mendacidad (por no decir paja) que víctimas de la sorpresa nunca fueron, lo han sabido, lo saben y lo sabrán todo... infalibles hasta las toles. Bueno pasó lo de Rosenberg, pero que tan incapaces somos los hombres y mujeres de declarar un mea culpa y reconocer que nos tragamos una historia que no fue. Ojos de cangrejo, ahora exigimos que se aclaren otros asesinatos de los cuales, en su momento, nadie se vistió de blanco y salió a protestar. Peor aún negamos las versiones de los hechos y pensamos que todo es una gran teoría de la conspiración. ¿Por qué todas las teorías de la conspiración van de la mano de nuestras convicciones ideológicas? La izquierda conspira contra nostros; la derecha es la que está detrás de todo... ¿y los de carne y hueso?

El tiempo es el mejor juez y la paciencia, sin duda, una virtud. En efecto, homo sum... pero estas cosas humanas me son extrañas.


PD: un bañito de humildad siempre nos cae bien.

PD2: Haití necesita una mano.


3 comments:

tania hf said...

Hola Kontra,
pues a mí sí me sorprendió. Aunque menos que a alguien que lo viere de afuera porque sé que en Guate hay manoemono por todos lados, y eso lo sabemos todos. Lo que pasa es que la gente no quiere creer que se la babosearon, es eso, porque defendieron a capa y espada una supuesta conciencia que nunca tuvieron. ¿Qué les cuesta cambiar de héroe de Rosemberg a Castresana o Norma Cruz? Porque defender la justicia de deveras, no la mediática que se pide con guardaespaldas, es peligroso y, además, no está de moda. Conviene mejor un héroe que puedas apoyar sin comprometerte y sin dejar de ser cool.

En fin, te deseo un buen finde y ya sabes que sigues siendo uno de mis héroes ;-)
Abrazos supersónicos.

Miss Trudy said...

Yo sí creo que el--hasta cierto punto--orquestó su muerte, pero sigo segura que hay más detrás de todo esto. Incluyendo los tales primos, pues ¿Me dirás que "asi nomás" uno le va a creer a un pariente o amigo, disque "conocido" por estar desequilibrado, que necesita un sicario y sin mayores preguntas y detalles lo ayudará a conseguirlo? ¿No puede haber sido manipulado con cierta alevosía para creer lo que creía y que le llevó a tomar ese curso fatídico? Nunca lo sabremos y es irrelevante, por que el juicio seguirá su curso, los medios harán un circo, y mientras tanto, siguen matando choferes de bus y sus ayudantes, y no vemos organizaciones internacionales armando grandes investigaciones para dar con los culpables. Same old, same old, en nuetra chapinlandia.

David Delio said...

Mano yo nunca fui a protestar porque nunca me he creido ese cuento pajero de unos cuantos oportunistas que la verdad fueron movidos porque habian niños bien ahi metidos en las manifestaciones, con lo de Rosenberg no creo lo que dijo la Cicig, pero ni modo si lograr probar que asi fue pues creeme esta historia es digna de hacerla lica (alo casa comal) en vez de andar haciendo tanta putez que no sirve pa´nada, pero bueno, haber que pasa pero yo si no me trague le cuento quizas el Presi no es culpable pero su mujer si que es de cuidado, en fin.

Feliz año para vos mano.