No se por qué estoy aquí... ¡¡¡pero aquí estoy!!!

Monday, January 5, 2009

Endiosando al Fú Bol

Hoy no soy fanático, no soy hincha, no soy ultra, no soy hooligan...


Creo que cada lector encuentra luces y sombras en la obra de los autores que lee. De Juan Villoro he leído algunos de sus cuentos y una novela. Me gustó mucho leer "Los once de la tribu" en donde escribe sobre los juegos de pelota, desde la antigüedad hasta nuestros días ejemplificando muy bien como estos mueven masas. Uno de los 3 libros que leí estos días de descanso fue "Dios es redondo" (Editorial Planeta, 2006).

Hernán Casciari escribió el mes pasado sobre los dos comodines que tenía al escribir. Los comodines le eran útiles al autor para desarrollar su lectura, le daban un horizonte del público al cual esta iba dirigida. Siento que todas y todos están libres de escribir lo que les viene en gana, beh, que mejor que un blog como para despeputarse ¿no? Un libro no es del todo igual, que el autor lo escriba y que la editorial se preocupe por su distribución. Los lectores, sin embargo, no suelen alabar o putear a la editorial, según sus gustos, alabarán o putearán al autor.

No se si Villoro pensó bien hacia que lectores va dirigido "Dios es redondo". En el reverso dice "Un libro para los fanáticos de las canchas y para los ateos descreídos que juran que nunca verán un partido de futbol, pero viven deseosos de entender el delirio de los fieles". Aclaro que Villoro está en su libertad de escribir sobre el tema, sin embargo, debe atenerse también a la libertad de opinar que tendrán sus lectores, sean estos "fanáticos" o sean estos "ateos", como dice el libro. ¿Los tuvo en mente a un verdadero "fanático" y a un "ateo" como sus comodines a la hora de escribir? ¿Cómo define él a un fanático de la cancha y a un ateo que no entiende pero que se interesa en el fú bol?

Ya lo he dicho en posts pasados, al futbol lo veo como lo más importante de lo menos importante. Al final del día es un juego nomás, pero es un juego que mueve masas y despierta pasiones. Siento que Villoro debió haber dejado en claro quienes son fanáticos y quienes ateos. Es fanático el padre que va con el hijo, que celebra las buenas jugadas con los brazos en alto, que insulta al árbitro con un simple "Mula, bestia, animal de monte" y que las malas jugadas las rechaza con una palmada despectiva o meneando la cabeza y viendo para abajo; O será fanático, aquel que llega de piez a cabeza con los colores de su equipo y se preocupa más por alentar a los demás con porras e himnos que ver el partido; O será aquel otro el fanático, que llega al estadio y encara el partido con seriedad como si fuese un asunto de vida o muerte y de repente explota ante el silbatazo adverso del árbitro "Jueputaaaa, pedilé a Dios que te recoga" e insulta a los rivales "Hijos de la mona cerota" con la mano extendida en cualquier señal insultante y la cara desdibujada ya sea de alegría o de rabia; O será el energúmeno que va al estadio con la única excusa de partirle la cara a otro y que con suerte no se la partan a él.

¿Y los ateos? Seremos machistas y arrojaremos a todas las mújeres en el mismo costal; O mejor seremos más selectivos y pondremos a las novias y esposas que andan con caras largas los fines de semana que quieren salir de paseo en pareja pero se tienen que conformar con ir solas o quedarse en casa mientras el macho devora todos los goles de todas las ligas del mundo o se queda con su liga y un análisis a fondo desde las falencias defensivas de su equipo hasta la nueva tecnología que los árbitros utilizan para ser más certeros; O simplemente son ateos aquellos que francamente no les interesa el deporte y toda la maquinaria detrás del mismo, que prefieren jugarlo que verlo; O serán ateos los que simplemente les importa un carajo todo.

Preguntas sin responder, nada más.

El libro se lee rápido y sin mayores sobresaltos, lamentablemente Villoro nunca logra el objetivo de "explorar las supertisciones, los ritos y los mitos que han convertido a los estadios en catedrales, a los jugadores en apóstoles y a los árbitros en ángeles del infierno..." Es un juego el futbol, no importa pero a la vez importa demasiado. Quiere muchas agallas endiosarlo, muchas más agallas explicar los sentimientos que despierta y muchisisímas más agallas satisfacer pasiones. Los "ateos" según el libro, buscarán la luz y solo se hundirán más en la oscuridad. Los fanáticos, no importa de que tipo, son esos mismos que cuando el delantero de tu equipo hace un gol lo alabás y cuando falla lo puteás.

... es el minuto 90 y Villoro falló.

PD: Deberían extender el feriado hasta después del día de los reyes magos (disculpen, es la pereza de ver la gigantezca columna de documentos por procesar la que escribe).

PD2: Si hoy inician un plan de ejercicio recuerden que debe ser moderado de lo contrario sufrirán dolores musculares por los siguientes dos o tres días.

7 comments:

Nancy said...

Ya lo he dicho aquí y en otros blogs: No entiendo ni pío de fut... pero ya es parte de mi religión leerte. Y hablando de lecturas, estoy leyendo a Villoro: "La casa pierde". Un apapacho

Cristian Mejía said...

Ya me estan dando ganas de leer al tal Villoro, tengo sus dos sugerencias, hay les cuento cual leo. Saludos Kontra y de paso a ti Nancy.

El Vigilante said...

Cada fanático, hincha, deportista, hoolligan ven el fútbol como quieren. Es muy simplista verlo como lo más importante de lo menos importante. Como la elección del Papa, una guerra, una bomba atómica, el mundo se detiene con una cosa de esta magnitud. En este caso jugar futbol es una buena causa, jugar fútbol por jugarlo y, pienso no hace mal a nadie. Sucede que en Guatemala está mal visto por razones obvias. De si ateos o fanáticos si se tiene que explicar o no es irrelevante. Cada quien vive el fútbol como quiere. Es mejor el libro de Eduardo Galeano El futbol a Sol y Sombra.

el Kontra said...

Maestrísima del Paint: Hay nos contás como está, la verdad es que me gusta como escribe, pero este de fut si no me gustó. Abrazotes.

Cristián: Dale mano, como digo en donde uno encuentra sombras otros encuentran luces.

El Vigilante: Una vez le preguntaron al legendario entrenador del Liverpool, Bill Shankly "¿por qué la gente se toma el futbol como algo de vida o muerte?" y el respondió: "No se, pero lo puedo asegurar que es mucho más importante que la vida y la muerte" De ahí que digo que es un juego y a la vez una cosa de vida o muerte, lo más importante de lo menos importante.

Estoy de acuerdo el mundo se detiene y yo también. También estoy de acuerdo con lo irrelevante que es entrar en esta cuestión de ateos y fanáticos y es precisamente lo que critico del libro de Villoro, como amante del fú bol, a mi el libro me prometió bastante y me dejó con nada.

Pero claro esa es mi despeputada y reKontratorcida opinión, lo que a muchos les parece pura mierda a mi me llega y viceversa.

También estoy de acuerdo con el libro de Galeano, en mi opinión comparado con el de Villoro sería como comparar al actual Aurora con el actual Internazionale.
Saludos.

Verbo... said...

Usted lo ha dicho Sr. Kontra, nada mejor que un blog, para despeputarse y desahogarse :)

M.

Ah! y compartir.

Fernando Ramos said...

Master Kontra: Juan Villoro es un escritor muy desigual, en unas páginas crea unas crónicas alucinantes, luego hace un mamarracho. Los cuentos que le he leído son de regulares a malos.

Pienso que muy pocos, casi nadie, solo Galeano, de los que han escrito sobre futbol sabían lo que hacían.

Saludos

el Kontra said...

Verbo... Bien dicho, completamente de acuerdo. besos.

Master cinecrítico: Así es yo he leído unos muy buenos cuentos de él, pero este libro me decepciono a lo grande. Saludos.