No se por qué estoy aquí... ¡¡¡pero aquí estoy!!!

Friday, January 23, 2009

A patadas vives y a patadas mueres


Miércoles 25 de enero, 1995 8:57 am

La llamada de mi primo me despierta antes que suene el despertador. Me pregunta a que horas me voy al bar de siempre, tardo un poco en reaccionar y le respondo que nos vemos ahí a la hora que abre, las once en punto. Me acuesto de nuevo.

Me levanto veinte minutos después. Voy al baño a seguir la rutina de siempre. Bajo las gradas y veo un desayuno inglés de un huevo estrellado, frijoles blancos en salsa roja, dos salchichas y una rodaja de tomate. ¿Por qué carajos no pueden hacer dos huevos y menos frijoles, carajo? Mi madre entra a la cocina cuando estoy a punto de acabar de comer. ¡¡Ese era el desayuno de Bill!! Me grita. Que coma mierda Bill, padrastro bueno para nada. Además mi madre lo ha dicho muy bien... era. Me levanto justo en el momento que el marica de Bill entra y mi madre me trata de agredir y llora desconsolada. Se comió tu desayuno exclama, te lo preparé con amor, yo salgo de la cocina dándole un golpe seco a Bill con mi hombro. Jajajaja... que tipo más falto de cojones. Ni siquiera me ve a la cara y va a consolar a la vieja bruja. No tengas pena, preparémoslo de nuevo.

Subo a darme una ducha. Al terminar abro la ventana y noto que no hay tanto frío como de costumbre, nada que unas pintas de cerveza no quiten. Respiro profundo y me digo a mi mismo que hoy será un gran día. Mis zapatos lacoste nuevos, un cómodo pantalón khaki, camisa deportiva ellesse y mi chaqueta river island negra impermeable, puede llover, uno nunca sabe, esto es Inglaterra saben. Salgo de la casa y me voy directo a Clive Road cruzando el colegio Elm Wood a esperar el maldito bus. Llegó a la parada de siempre, son las 10:23 am faltan unos siete minutos. Carajo, olvidé mi boleto semanal, maldición, esperemos que todo este sencillo sume una libra, bien, vamos.

El bus baja por Clive Road hasta llegar a mi parada en Gypsy Oaks, de ahí cruzo Charters Close y llego a la estación de Gypsy Hill cuyo tren me lleva directo a la estación de Crystal Palace. Llego a la estación y esta lleno el lugar, el rojo y el azul predominan. Sigo la calle principal y llego al bar de siempre, que se esta llenando, son las 11:10, suficiente tiempo como para dos o tres pintas. Que dices Sim. El idiota de primo me sorprende por detrás. ¿Que putas haces con esa facha de scallie? Pantalones y sudadero deportivos Kappa color azul claro y una gorra con el patrón burberry y para más joder una cadenota falsa de oro. Pareces uno de esos asquerosos norteños que quisieran que las golfas de sus madres los hayan parido en una ciudad de verdad, una ciudad como esta. Tranquilo Sim, esta es la moda, mira alrededor, somos la juventud del sur de Londres, la juventud del Crystal Palace, wuuujuuuu... Tranquilizate imbécil, me haces ver mal, trajiste aquello. Si conseguí pero poco, me costó 20 libras. Carajo, te las doy más tarde. Dale Sim, apenas y cargo pisto. Dale tranquilo, te invito a una pinta, ¿que querés? Stella Artois gracias. Que carajos ¿Stella Artois? ¿Qué clase de snob eres? Aquí tomamos cerveza inglesa, la mejor que hay... dos pintas de Carling porfa. La más barata también pienso, mientras empino el codo. Son las 11:40, faltan 20 minutos para el pitazo inicial y llevamos la tercera pinta a medias. Mi primo regresa del baño y le sigo yo. Más que un baño parece el tocador de Tony Montana esta pocilga, son pocos los que mean, la mayoría hacemos cola para el inodoro, al cerrar la puerta puedes claramente oír como cada uno prepara su línea de nieve tropical sobre la tapa del mismo y luego la inhala, unos más que otros, pero todos salimos de ahí listos para noventa minutos del deporte que define nuestras vidas.

Salimos todos a la calle, cantamos los himnos que aprendimos desde niños y aplaudimos en el momento en el que gritamos ¡PALACE! El estadio esta abarrotado, es una ocasión especial hoy nos visitan las asquerosas ratas industriales del Manchester United.

Los muchachos estaban dejando el alma en la cancha, ibamos empatados a uno contra el enemigo y en cada oportunidad que tenía los alentaba al mismo tiempo que insultaba a los asquerosos ricachones norteños, como al negro de Ince y en especial al arrogante bastardo francés de Cantona. ¡¡Malditos hijos de puta!! Les duele esto a los norteños de mierda, empiezan a sentir la presión, un equipo pequeño, un equipo de barrio y los estamos jodiendo, se ve el enfado en sus caras, se siente la presión sobre sus hombros, es solo cuestión de minutos para que se derrumben. El defensa Shaw del Palace los corre a Cantona y le jala la camiseta, el francés malparido gira y lo patea en la espinilla, Shaw cae entre dolor y teatro. Francés de mierda, bastardo hijo de puta... los insultos para Cantona llenan el estadio en el momento en que el árbitro le muestra la tarjeta roja. Cantona inicia su retirada fuera de la cancha.

El malaprido pasa frente a mi. Le hago la seña de V y lo insulto a gritos. Malparido hijo de puta, regresa a tu asquerosa Francia, bastardo, wuaaajajajajajaaaa, maldito francés asqueroso, wuaaajajajaja. No he terminado de insultarlo y de reírme en su cara cuando el bastardo se me deja venir y en cosa de segundos se alza en vuelo y me da una patada en el costado, puedo sentir los malditos tarugos de sus botines en mis costillas. No oigo nada, solamente siento el golpe, Cantona cae, le lanzo sin éxito un golpe y el me lanza uno a mi, de repente siento que una multitud nos rodea, se lo llevan a él, me sacan a mi. Al día siguiente mi nombre y foto estaba en todos los diarios del Reino Unido. Luego me citaron en una corte distrital. No me dejan ir a los estadios. No veo más futbol.


Meses después del incidente en el que el ariete francés del Manchester United, Eric Cantona, atacó al aficionado del Crystal Palace, Mathew Simmons. El último fue citado a una corte distrital acusado de haber utiliar lenguaje profano y actuar de forma amenazante. Tomando en cuanta sus antecedentes penales que incluyen un violento robo a una abarrotería y un ataque con tintes racistas contra un inmigrante de Sri Lanka, Simmons es sentenciado a siete días en prisión.

Justo después de escuchar su sentencia, Simmons atacó al abogado acusador. En plena corte saltó una banca y le lanzó una patada voladora.




PD: Un solidario saludo a los colegas en España y Francia por los vientos huracanados que han dejado un saldo trágico. Desde este lado del charco espero que esten bien.

PD2: De repente todos los mandatarios quieren una foto con Fidel mientras este prepara su ida al más allá.

6 comments:

Verbo... said...

Me apunto en la de salir a la calle, para cantar con amigos.

Me encanta eso ♥

Femme d chocolat said...

jajaja, caray, qué dias más intensos vives..! ^_^

Vives casi casi "peligrosamente"


Bueno te dejo un saludo,medio escondida, no sea que alguna patada`perdida se venga pá mí


juas

^_^

Nancy said...

Me encantan esas recreaciones que haces de personajes y situaciones de la vida real. Al menos tangencialmente haces que por unos minutos me relaciones secundaria, accidental e indirectamente con lo menos importante de lo menos importante para mí.
Apapachos, disfruto tu estilo de contar historias.

el Kontra said...

Verbo... yo también, pero sin las patadas :) Beso.

Femme d chocolat: Otro fin de semana nomás, jajaja. Beso.

Nancy: Gracias maestrísima del paint, me encanto ese lo menos de lo menos, me alegra que te haya gustado. Beso.

Fernando Ramos said...

Master: Creo que esas fotos de Fidel son como las que se puede tomar uno con Messi o Etoo en el Camp Nou, virtuales, uno se para a la par de una computadora, con una pantalla verde o azul de fondo, y ahí viene la foto.

Saludos

el Kontra said...

Jajaja... buena charada master cinecrítico, a mi se me hace como otro destino turístico. Así como hay mara que va a Disney a tomarse su foto con Mickey los politicos quieren ir a Cuba a tomarse su foto con Fidel. Más Cine, más crítica, que se venga The Wrestler. Saludos.